Los moquitos en un recién nacido son todo un susto. Porque los pequeñines no saben respirar por la boca, y con la nariz atascadita se les hace casi imposible comer con tranquilidad o dormir. Así que hay que echarles una mano.
Mi pequeño superhéroe tuvo moquitos. Y de repente había mil opciones para solucionarlo. Una era la de aspirarlos con un aspirador estilo Narhinel. Otra, la clásica de las gotitas de suero fisiológico (o con ayuda de una jeringa pequeñita). Están también las peras de aspiración. Y por último, el agua de mar. También aprovechar la hora del baño con mucho vapor, para despejarle la naricita. Salvo las peras, lo probé todo. Y lo que mejor resultó fue el agua de mar. Poco a poco fueron desapareciendo. Y ahora está mucho más tranquilito.
Pero lo que me interesa es saber vuestra opinión. ¿Cómo tratáis los mocos de vuestro bebé? ¡Contadme vuestras opciones!